Cuándo hay que renovar la instalación eléctrica
La reforma eléctrica de una vivienda es una de las inversiones menos visibles y más importantes de una reforma. La reforma de electricidad de un piso o una casa, y en general la instalación eléctrica de una vivienda, es una obra de seguridad. Una instalación antigua, con cables de tela, sin toma de tierra, con un cuadro sin protecciones diferenciales o con circuitos sobrecargados, es un riesgo de incendio y de electrocución. Además, no soporta la demanda actual: placas de inducción, aire acondicionado, cargador de vehículo eléctrico y múltiples dispositivos. Renovar la instalación no es un capricho, es una cuestión de seguridad.
Esta guía explica cuándo conviene renovar la instalación eléctrica de un piso o una casa, cómo se organiza según el reglamento, qué documentos se entregan y qué influye en el presupuesto. No sustituye al instalador autorizado, que es quien debe ejecutar y certificar la instalación.
Señales de que la instalación está agotada
Si ves alguno de estos síntomas, conviene revisarla:
- Saltan los plomos o los automáticos con frecuencia.
- Hay enchufes que se calientan, huelen a quemado o dan chispas.
- El cuadro tiene fusibles de porcelana o no tiene interruptor diferencial.
- Los cables son de tela, rígidos o están visibles y deteriorados.
- No hay toma de tierra en los enchufes.
- Faltan enchufes y se usan ladrones y alargadores en exceso.
Los circuitos de una vivienda
El reglamento electrotécnico de baja tensión organiza la instalación de una vivienda en varios circuitos independientes: iluminación, tomas de uso general, cocina y horno, lavadora, lavavajillas y termo, baño y otros usos. Cada circuito tiene su sección de cable y su protección, para que un fallo en uno no afecte a los demás. Una instalación bien repartida aguanta mejor la carga y facilita las averías. Según el equipamiento y la superficie, la vivienda puede tener un grado de electrificación básico o elevado.
El cuadro eléctrico y sus protecciones
El cuadro es el corazón de la instalación. Debe tener un interruptor general, interruptores diferenciales que protegen a las personas frente a derivaciones y pequeños interruptores automáticos para cada circuito. Un cuadro moderno y bien rotulado permite saber qué cada interruptor controla y actuar con rapidez ante una avería. Sustituir un cuadro antiguo por uno nuevo es una de las mejoras de mayor seguridad por coste, y el boletín eléctrico de la vivienda confirma que la reforma de electricidad del piso cumple el reglamento.
Toma de tierra y seguridad
La toma de tierra desvía a tierra las corrientes de fuga y protege frente a descargas. Una vivienda sin toma de tierra, o con una defectuosa, es un riesgo especialmente en baños y cocinas. En una reforma, es el momento de comprobarla y, si es necesario, instalarla. Se complementa con las zonas de protección en baños, donde el reglamento limita la ubicación de mecanismos para evitar contacto con el agua.
Puntos de luz, enchufes y previsión de futuro
Una buena reforma eléctrica empieza por pensar cómo se vive: dónde se enchufa la televisión, dónde se carga el móvil, dónde se pone la mesa de trabajo, cómo se ilumina la cocina. Es mucho más barato prever enchufes y puntos de luz en la obra que añadirlos después. También es el momento de pensar en domótica básica, en un cargador de vehículo eléctrico o en la preinstalación de climatización, aunque no se use todavía.
El boletín de instalación y el instalador autorizado
Una instalación eléctrica nueva o renovada debe ejecutarla un instalador autorizado, que entrega al final un certificado de instalación, conocido como boletín, que se registra en el organismo competente de la comunidad autónoma. Ese documento es necesario para contratar o modificar el suministro con la compañía eléctrica, y es una garantía para el propietario. Desconfía de quien propone hacer la instalación sin documentación.
Qué influye en el presupuesto
Los factores que más mueven el coste:
- Superficie de la vivienda y número de estancias.
- Número de circuitos, puntos de luz y enchufes.
- Estado de los conductos y posibilidad de reutilizarlos.
- Grado de electrificación y potencia a contratar.
- Calidad de los mecanismos y del cuadro.
- Si se hace con la vivienda vacía o habitada.
Un ejemplo de reforma eléctrica de un piso de noventa metros
En un piso de noventa metros de los años setenta, se retira el cableado antiguo, se instala un nuevo cuadro con diferenciales y automáticos por circuito, se tienden líneas independientes para cocina, lavadora y climatización, se prevén enchufes y puntos de luz según el uso de cada estancia y se emite el boletín. La obra se coordina con la albañilería, porque las rozas y el cableado deben estar listos antes de los revestimientos.
Errores frecuentes
- Mantener cableado antiguo para ahorrar y aceptar un riesgo.
- No prever enchufes ni puntos de luz suficientes.
- Contratar a quien no puede emitir el boletín.
- Mezclar circuitos de cocina y de alumbrado en una sola línea.
- Pintar o revestir antes de terminar la instalación.
Dónde se sitúa en una reforma
La electricidad va antes de los revestimientos y después de la tabiquería gruesa. Para ver el orden, lee cómo reformar una vivienda: orden de las obras, y para el suelo y acabados, reformar el suelo de una casa.
Cómo plantear la propuesta
Si eres una empresa, explica quién ejecuta la instalación, quién emite el boletín y qué garantía ofreces. Apóyate en cómo presentar un presupuesto de obra que se entienda y en el seguimiento de presupuestos.
