Una decisión que cambia el IVA de la obra
El IVA del material de construcción depende de quién lo compre. Si lo compra el cliente en un almacén o una tienda, cada factura lleva el tipo del producto, que suele ser el 21 %. Si lo aporta la empresa de reformas dentro de su contrato, forma parte de la ejecución de obra y sigue el tipo de la obra completa, que puede ser el 10 % en una vivienda que cumpla los requisitos. La diferencia modifica el precio final y, sobre todo, el límite del 40 %.
Entender este mecanismo ayuda a presupuestar con claridad y a explicar al cliente por qué una opción sale más cara que otra. Es una guía general: valida los detalles con tu gestor.
Material comprado por el cliente
Cuando el cliente compra el material directamente:
- Cada compra lleva el IVA propio de la mercancía, normalmente el 21 %.
- La empresa factura solo la mano de obra, con el tipo que corresponda a la obra.
- El cliente asume la logística, los plazos de entrega y la reclamación si algo llega defectuoso.
- Una factura de mano de obra pura no tiene límite del 40 % de materiales.
Material aportado por la empresa
Si la empresa suministra y coloca el material, factura una ejecución de obra con materiales. En una reforma de vivienda que cumpla los requisitos, el conjunto lleva el 10 %, siempre que el coste de los materiales aportados no supere el 40 % de la base imponible. Es una ventaja para el cliente, que no paga el 21 % del material, pero obliga a la empresa a vigilar ese porcentaje y a documentarlo.
Qué ocurre si se supera el 40 %
Cuando los materiales aportados por la empresa superan el 40 % de la base imponible, la obra deja de beneficiarse del tipo reducido en las condiciones previstas, y se aplica el 21 % sobre la parte afectada. Esto ocurre con frecuencia en cocinas y baños con materiales caros. La solución habitual es que el cliente compre parte del material directamente o que se desglose la factura entre ejecución y suministro, siempre con asesoramiento.
La factura de materiales de construcción, línea por línea
Una factura de materiales de construcción debe identificar el producto, la cantidad, el precio y el IVA aplicado. Es el documento que respalda lo que el cliente ha comprado por su cuenta, y también lo que la empresa justifica como material aportado. Cuando una misma obra reúne la factura de mano de obra y materiales y facturas sueltas de proveedores, las dos series deben cuadrar con el presupuesto.
Un buen hábito es pedir al cliente que guarde los albaranes de lo que compra directamente y los comparta con la empresa antes de empezar, para evitar duplicidades y para que el porcentaje de materiales aportados sea correcto.
Quién responde si el material llega mal
Si el cliente compra el material, la reclamación al proveedor es suya, y la empresa solo responde de su colocación. Si lo aporta la empresa, responde de la calidad y del plazo. Esta diferencia de responsabilidad pesa tanto como el IVA y conviene dejarla escrita. Un presupuesto que dice «materiales por cuenta del cliente» debe indicar también quién recibe el pedido en obra, quién verifica que es el correcto y qué ocurre si hay un retraso. Para ver un ejemplo de reparto de responsabilidades, mira cómo presupuestar una reforma de cocina y revisa el seguimiento de presupuestos.
Un ejemplo con números redondos
Para ver el efecto del 40 % sin perderse, imagina una obra con una base imponible de 10.000 euros. Si la empresa aporta materiales por 3.000 euros, el porcentaje es del 30 % y se mantiene dentro del límite. Si aporta 5.000 euros, el porcentaje sube al 50 % y se supera. Ese salto de veinte puntos no cambia el trabajo, pero sí el IVA aplicable a una parte de la obra, y por eso conviene calcularlo antes de aceptar el encargo y no al emitir la factura.
Cómo desglosar el presupuesto
Un presupuesto transparente separa lo que influye en el IVA:
- Mano de obra por capítulos.
- Materiales aportados por la empresa, con su importe y su porcentaje sobre el total.
- Materiales que compra el cliente, indicando cuáles y quién los entrega en obra.
- Tipo de IVA aplicado a cada parte y base imponible.
Errores frecuentes
- No calcular el porcentaje de materiales hasta el final de la obra.
- Dejar que el cliente compre sin definir quién responde de medidas y plazos.
- Incluir en el límite del 40 % los materiales que compró el cliente.
- Facturar el material suelto con el tipo reducido de la obra.
Cómo explicárselo al cliente
Ofrece dos versiones del presupuesto si la diferencia es significativa: con materiales incluidos y con material por cuenta del cliente. Así decide con datos. Para cuidar la forma de presentar esas opciones, revisa cómo presupuestar una reforma de baño y cómo presupuestar una reforma de cocina, donde el peso de los materiales es mayor.
